El camino del alma / El Tao
Para mí, el arte no es una elección, sino una necesidad vital de comunicación, sanación y trascendencia.
Concibo mi práctica creativa como una extensión de las artes marciales internas que llevo toda una vida practicando: un ejercicio guiado por el principio del wu wei (la acción a través de la no-fuerza).
No se trata de pasividad, sino de permitir que la intuición fluya sin la interferencia del ego, transformando el gesto en una meditación consciente guiada por la luz de ese Dios interior que nos habita.
Mi obra busca trazar una cartografía del alma basada en el concepto profundo de errar.
En español, al igual que en el italiano errare, esta palabra encierra un doble significado: errar es caminar, pero también es equivocarse: la construcción del "Yo" a través de un viaje profundamente interior.
En este deambular existencial, errar es explorar y adentrarse en lo desconocido, y al mismo tiempo es desviarse, tropezar y perder el rumbo. Lejos de ser un fracaso, el tropiezo es una ruptura necesaria.
Es en la desorientación del exilio —físico o espiritual— y en la confrontación con lugares ajenos donde el alma se ve obligada a despojarse de lo superfluo.
Cada desvío es una preparación; cada tropiezo, una grieta por la que entra la luz.
El viaje no tiene una meta exterior, sino el retorno a uno mismo, guiado por una claridad interior que aguarda al final del camino.
Esta misma búsqueda mística de reconstrucción guía mis proyectos de arteterapia con menores migrantes y colectivos vulnerables.
Comparto con ellos el arte como un refugio sagrado para transmutar el dolor de todo viaje humano y recordar que, tras el extravío, siempre emerge la dignidad y la luz.
Desde mi taller en Mijas (Andalucía), sigo explorando estos límites invisibles.
Retorno hacia adentro / Enso
En mis series prescindo deliberadamente de la línea recta y de la perfección técnica. El vacío es el terreno donde se plasman los desvíos del gesto. A través de las texturas y el soporte matérico, reflejo las capas de la psique humana: los momentos de oscuridad y los trazos de luz que emergen del caos.
La luz alquímica / Mono No Aware
Mi trabajo fotográfico es un refugio enfocado en capturar la verdad sin filtros. El grano y las sombras representan los pasajes oscuros y los desvíos del alma, mientras que la luz química que emerge en el revelado simboliza esa claridad final que da sentido al viaje.
En la fotografía analógica, el acto de errar (el accidente lumínico, el destello inesperado) es sagrado: es la luz manifestándose a través de la imperfección.
Esta mirada conceptual sobre el paisaje, la memoria y el viaje iniciático fue seleccionada como finalista en el prestigioso certamen Descubrimientos de PHotoESPAÑA (edición 2023). Actualmente, estas series fotográficas forman parte de mi porfolio en plataformas internacionales como LensCulture.
La belleza de lo efímero / Kintsugi
Entiendo mi pintura como un proceso de kintsugi espiritual. A través de la recuperación, recojo elementos que han sufrido el "tropiezo" del abandono: fragmentos rotos o desgastados por el tiempo que la naturaleza nos brinda. El uso de técnicas mixtas con materiales orgánicos y reciclados me permite tocar el universo con las manos. Es la prueba física de mi filosofía: la capacidad humana de transmutar los pedazos rotos del camino, encontrar el orden en el desvío y revelar la luz sagrada que reside en lo efímero. No escondo la cicatriz; la embellezco para volverla sagrada.
Crítica internacional y distinciones
Mi trayectoria como artista han recibido el respaldo de la crítica italiana:
Catálogo "Artisti italiani su cui investire" (EA Editore): Incluida por el crítico e historiador del arte italiano Vittorio Sgarbi en su selección personal de artistas italianos contemporáneos.
Paolo Levi y la revista "Effetto Arte": Mi producción visual ha sido analizada y deconstruida bajo el amparo del crítico en las páginas de su influyente publicación de arte.
Además, mi evolución pictórica ha sido enriquecida por la convivencia y el trabajo colectivo en focos de creación artística como 59Rivoli en París y NauArt en Barcelona.